Ésta vez

Julio 5, 2009

   maletas[1]

   Los recuerdos son engañosos y crueles. Todo es nuevo siempre entre tu y yo y todo es viejo cuando me sueltas y me dejas ir irremediablemente.  Ahora mismo me estoy yendo y solo veo a lo lejos tu sonrisa moribunda disfrazada de esfuerzo por decirme adios. Te esfuerzas en creer que estaré sentado junto al río hasta que decidas regresar y hundirte conmigo. Estoy agotado.

   No hay mas recuerdos, no habrá más. Hay una Vida esperándome y debo tomarla, no creo tener más oportunidades. Quiero hacerlo y ésta vez voy mas lento que de costumbre pero estoy más cerca de obtenerla.

   Puedo oler la paz, puedo percibir a lo lejos  la infinita satisfacción de ésta elección, y aunque el miedo ésta vez es mayor que antes,  sé que Tu mano no me dejará caer. Quiero cerrar los ojos y dejarme guiar. Quiero acostarme y despertar contigo, no me dejes ir ésta vez, no me dejes recojer un solo pedazo de aquel corazón desquebrajado: dame uno nuevo.

   Hace días que te espero, la impaciencia comienza a hacer estragos. Tengo listas las maletas, para tirarlas a la basura.

Hasta la Vida

Junio 8, 2009

  

Es tan rápido ésto de vivir que ni debería ser cosa seria. Es tan divertido saberse vivo y preocuparse por vanalidades sin sentido, nada más serio que la vida misma, nada más divertido que la no muerte.

   Una tarde llena de cafeína y de planes tirados a la basura ha de ser de las cosas más deliciosas: palabrería absurda que hace creerme dueño del tiempo y del futuro, me convierto en un dios de la verdad y la justicia absoluta  sin pensar que Tus planes han de ser otros para mi y para ella, por supuesto. Nunca más muerto que creyendome vivo al sentir tu caricia con solo cerrar los ojos.

   Quiero, no puedo. Debo, no puedo. Puedo, no será. Una máscara tras otra: culpa mutilada de sangre al morderme la lengua, manos internas que apretan los torrenciales a tope, nudos que se agolpan en mi garganta deteniendo mi respiración por más tiempo del que puedo tolerar.

   Todo cambia abruptamente sin que la calma sea interrumpida, la vida es muerte diariamente y es Vida cuando termina por fin. La tuya será Vida si así lo quieres, quiero que lo quieras, decídelo ahora que hay sol porque cuando explotes en la oscuridad amarga no podrás volver.

   Ayer no importa, importa el exactamente ahorita que se me deshace la mano a causa de éste chocolate caliente, importa ésta plática y la luz que me da de frente, pero más importa tu sonrisa casi triste, tan pobre que no alcanza para llegarte a los ojos.

   Somos y no dejaremos de serlo hasta la muerte, hasta la Vida.

   Estaré ahí porque ahí estarás.

  

   Por demás está decir que la adolescencia es una etapa complicada cuando menos en esencia. Los cambios experimentados son verdaderamente rápidos y a veces no tomamos conciencia que aparentamos mayor madurez de la que realmente tenemos.

   En ésa etapa en que se busca apresuradamente una identidad propia nos basamos de algunos personajes platónicos y de algunos que tenemos de primera mano. Mis hermanos son mucho mayores que yo y ese abismo generacional provocó que me vieran, en ésa época, como el niño, solo asi. Así que busqué relacionarme con personas no tan mayores que yo de las cuales pudiera aprender y que pudieran tomarme en serio. En ésas épocas apareció un familiar, un primo, un hermano que estuvo conmigo, creo que sin saberlo, en una parte extremadamente dificil de mi vida, un amigo con quien podía distraerme de una manera educativa, con quien compartía gustos y de quien tomé algunos (me llegó a gustar una de sus novias jajaja). Creo que solo fueron un par de años de convivencia cercana (porque ha sido un nómada) pero alcanzaron para considerarlo un hermano más, el hermano mayor que cualquier “wey queso” hubiera querido tener.

   Navegando sin un rumbo fijo -por el internet, claro- encontré una canción que es verdaderamente significativa para mi: Weird, de los Hanson. Y lo es porque representa esa época de pláticas acerca de “viejas”, viajes, de profesiones por estudiar, de sueños por realizar, de ésa época en que estuve más cerca de la música de lo que jamás volveré a estar y ésta canción él me ayudó a aprenderla a tocar en la guitarra y aunque ahora hoy solo recuerde los acordes del coro, escucharla hoy, con los Hanson también adultos (el tiempo nunca se detiene) me trae a la mente recuerdos de ésa época que no volverá para nadie y aunque ahora casi no lo vea sigo considerándolo uno de mis mejores amigos, mi segundo hermano mayor.

Lo fácil, lo difícil

Mayo 26, 2009

Chanchamito

Es tan fácil andar lo andado. Voltear hacia atrás y divisar entre la maleza y las ruinas aquel claro que sólo me ofreció paz y guerra y felicidad y dolor: vida.

Derribar con ambas manos las telarañas que se formaron tras mi paso y reconocer con las plantas de mis pies desnudos la firmeza y comodidad del recién (una vez más, otra) descubierto camino hacia el centro de nuestras almas es verdaderamente fácil.

Se asemeja, ésta facilidad, a cerrar los ojos y echar la cabeza hacia atrás en el justo momento en que las gotas de lluvia empiezan a llenar el ambiente; o a simplemente disfrutar por un rato del olor de la tierra mojada que la misma lluvia produce al caer.

Es tan fácil, también, verte a lo lejos, desandar tu propio camino, reconocer tu propio claro, tu remanso de infinita satisfacción, tu vida, tu centro de la tierra: yo.

Qué fácil la luna, qué fácil la noche.

Qué fácil y qué divertido es jugar el eterno jugo del cazador y la presa, reconociéndonos al sabernos tan cerca.

Qué fácil encajan las piezas de éste rompecabezas permanente (nunca permanente) incompleto cuando te quiero aquí y desapareces, cuando me necesitas justo en el medio exacto de tu cuerpo y yo, simplemente no existo.

Qué fácil te lleno con la vida que produces con tu sola presencia acompasada, parsimoniosa al extremo de confundirse en una serie de fotografías sucediéndose: la siguiente mejor que la anterior.

Qué fácil me recibes, como si desde antes de nacer te hubieran destinado a aferrárteme como quien se aferra a la vida, a una vida irremediablemente destinada a la muerte temprana.

Lo difícil viene justo después, la mañana siguiente en que el sol ilumina con verdadera rudeza la única verdad que ha existido entre tu piel y mi piel: nada.

Lo difícil es darse cuenta que el prado encantado ha vuelto a ser ruinas y que, como dice Hemingway, las cosas de la noche no pueden decirse ni verse de la misma manera a la luz del día, la noche siempre guarda mejores cosas y tú definitivamente estás conmigo menos aún de lo que no estás en el día.

Lo verdaderamente difícil es despertar y encontrarme como siempre he estado desde tu muerte primera: sólo, con un par de recuerdos que logran arrancarme una sonrisa amarga.

Lo increíblemente dificil ha de ser despertar enmedio de caricias vacías y sentimientos a medias, y roles que te convierten en la antítesis del dueño de la luna.

Lo único difícil será no voltear una vez más, para caminar en círculos.

Espera

Mayo 5, 2009

Aloe vera.Desde la pudredumbre de mis adentros emergen sentimientos muertos de vez en cuando y de vez en cuando emociones dormidas lograr hacerse notar.

Hoy el vértigo es distinto porque no lo siento en el estómago, sino desde la garganta hasta la mitad del pecho, es una sensación nuevecita, como recién desempacada por tus manos de agujas.

La espera no fue uno de los mejores estados de ánimo para nadie;  y aunque la paciencia ha sido mi aliada desde ya hace varios siglos, éste esperar por ti me tiene completamente aburrido, inexplicablemente agotado.

No pasará nada. Esperaré como siempre lo he hecho. Llegarás el día que debas llegar, no forzaré tu entrada ni apresuraré tus pasos. Hasta he guardado un par de plantas que te esperan de la misma manera que toda la noche esperan al sol.

Hoy tengo mucho sueño y no quiero esperar regurjitamientos apaciguados. Iré a la cama y te saludaré con entusiasmo, como hace dos noches saludé a mi hija y como anoche saludé a mi amigo.

De ti

Abril 15, 2009

Pareja en el café.

Es la delgada línea de tus hombros que vi en mis sueños hace unas noches.

Es la suavidad de tu piel y su color, dorado, como el atardecer.

Es tu mirada llena de oscuridad aletargada que desnuda, que destruye.

Es tu voz de sirena que aún me invita a perderme en ti.

Es aquel beso limpio, afuera de ese viejo café que inundamos de amor.

Es el toque de tus manos, temblorosas, húmedas, desesperadas por no soltarme nunca.

Es el color transparente de tus lágrimas derramadas sin sentido aquella tarde que debió ser eterna.

Es el dulce olor que despide tu cabello, y el poder que tiene para quemarnos.

Es el sabor amargo que llega desde mis ojos llenos de verde y beige y negro y nada.

Es ésta noche de luna llena y de imágenes nítidas que se suceden una a la otra como en un carrusel.

Y son estas grandes, inmensas ganas de olvidarte las que me hacen recordarte con más fuerza que ayer y que antier y que hace dos meses.

Quiero dormir una semana completa para que mis ojos descansen de ti.

Emoción

Marzo 31, 2009

Quiero sentirme vivo por convicción y no por necesidad. Quiero respirar sin sentir éste dolor que aún hace detener mis pasos cuando tu sombra pasa sobre mi.

Quiero vivir. Quiero olvidar.

Sombra by Ramón Zaragoza

Complacida, saciada.

Marzo 16, 2009

El cielo casi estrellado parece una invitación a soñar despierto. El frío de ésta noche cala los huesos. Los únicos sonidos que alcanzo escuchar son los automóviles que pasan frente al balcón donde me encuentro y los grillos que siempre han de estar presentes en mis noches de desasosiego como ésta. Detrás de mi, la muerte, complacida, saciada, se pasea en medio de nuestro dolor. Todo fue tan de repente:

Seis de la tarde de ayer:

- Están por salir, el viaje será largo pero valdrá la pena, ¡qué alegría! ¡La familia por fin se reconciliará, volverá a estar unida!

- Así es, gracias a Dios que las cosas están tomando su cauce.

Ocho de la mañana de hoy:

- ¿Cómo? ¡Dios mío! ¿Cómo fue? ¿Qué pasó?

- …Qué dolor, qué tragedia (sollozos). ¡Fue inevitable, completamente inesperado! Fue ayer, a las seis de la tarde, íbamos saliendo de la ciudad (sollozos, casi gritos). ¡Todo estaba bien! ¿Por qué, por qué ellas dos? ¿Por qué las dos?

Son las ocho de la noche de hoy y la familia ciertamente está unida, como hace muchos años no lo estaba, tal vez como nunca, pero las condiciones son distintas a las esperadas apenas hace unas horas. No hay risas ni grandes conversaciones y los abrazos no han sido de satisfacción y las lágrimas no han sido de alegría. El silencio reina en toda la habitación y aquí en el balcón estoy solo, pensando en la fragilidad de la vida y en la plenitud de la muerte, recordándolas vivas, como siempre estarán en mi memoria y pidiéndole a Dios, si es que aún quiere escucharme, que nos de paz a todos y que el trago amargo pase pronto para él y para ellos, que se despiden de ellas con recuerdos escapándoseles por los ojos e intentando encontrarle un nuevo sentido a la vida.

La muerte a veces es un pretexto para dejar de recordar.

Adios, mar

Febrero 19, 2009

Hacía tanto tiempo que no te visitaba, mar, que se me había olvidado lo inmenso y colorido que eres.

Sí, vine solo, y no vine a mojarme en ti sino a observarte, a disfrutar también de tu enemiga más íntima: la arena que te limita para avanzar libremente.

Te he visitado desde tantos otros sitios, en ocasiones tan aisladas que temía acercarme a ti, sin embargo supiste reconocerme ahora, como cada vez. Como si el tiempo no pasara.

He venido sólo, y eso lo hace una ocasión no especial pero distinta. La vida me ha traído hasta ti sin el afán de enseñarme algo, para mostrarme nada, pero la sola simpleza de caminar junto a ti me ha hecho llorar. Somos tan distintos y me pareces tan cercano, casi como un pariente, casi como un hermano. Tal vez sea cierto pues fuimos hechos por las mismas manos.|

Me gusta escucharte porque tu voz me recuerda la paz que me hace falta. Si pudieras abrazarme sin que el miedo se apoderara de mí, podrías comprender la razón de éstas lágrimas, saladas, como tú. Y comprenderías por qué me hace tan bien saludarte estando tan solo y contigo frente a mi. Y dejarías de sentir tanta pena por lo mal que puedes ser ante un descuido de mi parte.

Ya me voy, mar, y no sé cuándo volverás a mi, porque he descubierto que eres tú quien vas y vienes sin sentido, como si no fueras dueño de tu felicidad, pero ésta vez me toca a mi irme y alejarme cuanto más pueda para que no me alcances con el rumor de tu mirada ni con el olor tan delicioso que emanas, no sea que regrese a ti y me hunda y nunca más vuelva a la realidad.

Me dio gusto verte, estar contigo, disfrutar de ti por un par de horas pero el tiempo se ha agotado y me espera una vida, lejos de ti. Prometo visitarte alguna vez, cuando ya no me duelas, mar, cuando ya no me duelas.

Mi primer amor

Febrero 17, 2009

 

 Estaba cenando tranquilamente la noche del 14 de éste mes cuando un amigo, de unos 15 años más o menos, me pidió que lo llevara a dejarle un regalo a su noviecilla a propósito del día del amor. No entendía por qué necesitaba compañía, sin embargo accedí. En el camino me confesó que le daba pena caminar por la calle con una caja de cartón llena de motivos románticos llenándole las manos. Me dio mucha risa la situación pues al menos a mi, a esa edad me pasaba lo mismo. Durante el corto viaje los nervios de mi amigo se acrecentaban conforme nos acercábamos a la casa de la susodicha. Finalmete llegamos, se bajó del coche y tocó la puerta con una mano mientras con la otra sostenía la caja con más pena que emoción. Ella abrió la puerta con una sonrisa marca Miprimeramor y más emocionada que sorprendida extendió los brazos para recibir el regalo y ponerlo en la mesita del recibidor sin dejar de mirar a los ojos al visitante. Un par de minutos duró el encuentro: un beso casi invisible y apenado para saludarse, un abrazo del tamaño de un suspiro, manos entrelazadas mientras cruzaban media docena de palabras, un beso final menos pudoroso, otro abrazo y al separarse un intercambio de miradas muy distintas a las del recibimiento, ahora más bien parecían de tristeza, de dolor, de resignación.

Durante la plática de regreso pude percatarme que las cosas no marchaban del todo bien. En resumidas cuentas la posición económica jugaba un papel estúpidamente preponderante en la relación. Sí, ella vive acomodadamente y él es común, simple, normal. Deben verse a escondidas, a ratos porque la familia rica no aprueba la mezcla con la familia pobre. Diferencia estúpida de clases. Diferencia que a veces en otras circunstancias, sobrevalora alguno de los dos.

Y pude ver reflejado mi primer amor en la historia que estaba viendo desde primera fila. Guardando las diferencias, también el dinero jugó su parte, los papás de ella nunca me aprobaron por creerme inferior y porque la niña merecía a alguien de mayor clase. Aún así, luchamos por un tiempo: encuentros furtivos, besos más bien robados, miradas cómplices, abrazos que se anojaban interminables… Pero como atinádamente dice el Divo de Juárez, la constumbre pudo más que el amor y la separación llegó inevitablemente, como el día siguiente, como la siguiente noche. A veces me acuerdo de esos momentos y me gusta idealizarlos, como los mejores de mi vida. Está claro que ahora mismo, ella y yo, somos muy diferentes a los que fuimos en aquella época, pero la sensación de querer cerrar un ciclo de vivencias frustradas aún me roba el aliento.

Sea como sea, estoy seguro que el primer amor deja una huella muy marcada, tal vez la más firme de todas. Éste día de San Vanlentín lo pasé solo, y eso nunca ha sido un problema realmente, de hecho tampoco lo fué éste último, hasta que recordé a aquella niña que me miraba como si fuera lo último que verían sus ojos y de la que solo me bastaba obtener un beso casi robado, o un abrazo apresurado para ser completamente feliz.

Aunque ya haya pasado el día comercial y sobrevalorado del amor creo que el tema siempre es actual.  Asi que dime, tu primer amor ¿cómo fue?