Interminablemente
Julio 21, 2009

Ayer se descubrió buscando su olor entre las sábanas: no encontró nada. Fatigado y sin sentido del tiempo se encontró perdido en un amargo placer de recuerdos vivos. Nada tenía sentido y todo parecía ser actual.
La tristeza que le dejó la búsqueda le duró toda la noche, en la que solo soñó poseer su piel de muerto, fría, insensible, insalubre.
La calma de la mañana fría lo devolvió a la realidad, sus sueños se dispersaron una vez más entre pasos a prisa y lluvia serena. Recordar el beso sabor cafecigarro hizo que el día soleado se nublara para siempre en la memoria. Ningún otro igualará ese sabor que aún lo tienta entre amargas memorias.
Día monótono. Por la noche, en el cafetín sucio, en compañía de la soledad, esa música antigua le hizo desear que estuvieran una vez más en aquella cocina, con las luces apagadas, bailando interminablemente, practicando aquellos pasos olvidados de danzón, con una sonrisa tímida entre los labios, y con un abrazo lleno de todo y de nada, con la alegría de vivir, con la confianza del amor instantáneo como de maquinita de café.
Qué necios, los recuerdos.
Julio 22, 2009 at 8:21 pm
Leer este relato me hace recordar de nuevo A Bad Dream de Keane, esa canciòn està incrieble, sobre todo el coro…
Vaya que tù si tienes inspiraciòn… Felicidades.
Y bueno, no se que màs decir por hoy… Chao.
Julio 23, 2009 at 8:16 pm
ese olor/sabor a cafe-cigarro, es adictivo, y cuando uno lo busca no lo encuentra y cuando por fin lo encuentras es insuficiente, siempre quieres mas, nunca es suficiente.
Julio 30, 2009 at 6:07 pm
Nada es suficiente.
Julio 30, 2009 at 6:08 pm
Keane rulea. Y esa canción realmente llega.