Y te besaría
Es probable que hayamos platicado en una de las tantas bancas descuidadas y rotas del parque central. Que hayamos tomado un café en ese cafetín agradable pero olvidado por todos, más bien buscando un lugar para refugiarse de la lluvia fría que comenzó a caer de repente. Tú pediste un descafeinado, que no te altera tanto y yo un refresco de dieta, con el que me burlarías durante largo rato. Tal vez terminamos cenando algo. Nos levantamos, nos paramos en la salida principal del lugar y comenzó el eterno juego de las despedidas forzosas: ya me voy, espera, ahora sí me tengo que ir, un par de minutos más, bueno vete, ah ¿me corres? Que no, que si por mi fuera te quedarías y te besaría toda la noche… Finalmente nos fuimos y nos volteamos a ver un par de veces desde nuestros caminos tan diferentes y sonreímos porque por primera vez nos habíamos visto, sin (tantas) prisas. Camino a casa te mandé un mensaje y tú me respondiste diciendo que lo esperabas. Y nuevamente volvimos a reir, solos.
Es probable todo ésto, pero no estoy seguro de nada, más que de la sonrisa que traigo en éstos momentos al recordar (no en el sentido literal de la palabra, sino en el sentido quierorecordarqueasífue) tu carita de niña y tus ojos de asombro y tu actitud tan segura de que nadie se da cuenta de tus nerviecitos tan nuevos, como los que ya no se sienten en éstas épocas.
Es probable todo eso y también 100 hipótesis más. Pero algo debió haber pasado, algo bueno y nuevo, algo increíble, que me hace doler la cara de tanto sonreír.
Y por supuesto, también estoy seguro que me soñé contigo por primera vez y no recuerdo qué.



ummm te escribo esto en nombre de + ” pense que mi hija era la unica” asi – te acepto.
Chanchamito, soy fan de tus escritos, tocan lo mas profundo de mis sentimientos. Creo que eres un pensador nato, con los sentimientos a flor de piel… Please, nunca nos prives de tan hermosas obras literarias. Con todo respeto: su principal admiradora.