OK

Me dijo que estaba en su casa, tranquila, sentada frente al televisor apagado, solamente pensado, solmente intentando imaginar que era un gigantezco helado napolitano servido para mi en un barquillo king-zise, para disfrutarla lentamente, sin ganas de terminarla pronto, pero finalmente de terminarla, para después, estando ya dentro de mi, posarse en mi corazón y no salir de ahí nunca, o al menos no hasta que se aburriera y le dieran ganas de irse, y de hecho, se fuera.
Yo no supe sonreir o sorprenderme. Yo no supe reaccionar. Solo alcancé a emitir un sonido muy parecido a un OK imaginando la parte en que degustaba tan codiciado platillo, sin ninguna gana de terminar pronto.
Advertisement



Aún no hay trackbacks