Gravedad

Octubre 15, 2009

La gravedad hace de las suyas. Quiero regresar mis pasos para encontrar basura y la gravedad me detiene en el lugar en donde estoy. Cierro los ojos y quiero soñar muy lejos de aqui y la gravedad no me deja mover ni siquiera en sueños. La gravedad actúa en mi contra últimamente y no me deja hacer nada que signifique morir. Me detiene justo de frente a la realidad maldita que encuentro en cada rincón de mi casa y en cada espejo y en cada calle que recorro.

Quiero que te lleves de una vez por todas todo ésto que traigo encima, ésta “gravedad” que además de no permitirme retroceder, me impide también avanzar.

Quiero olvidarme por un momento, creer que no existo, que no soy, que no estoy.

Ésta vez

Julio 5, 2009

   maletas[1]

   Los recuerdos son engañosos y crueles. Todo es nuevo siempre entre tu y yo y todo es viejo cuando me sueltas y me dejas ir irremediablemente.  Ahora mismo me estoy yendo y solo veo a lo lejos tu sonrisa moribunda disfrazada de esfuerzo por decirme adios. Te esfuerzas en creer que estaré sentado junto al río hasta que decidas regresar y hundirte conmigo. Estoy agotado.

   No hay mas recuerdos, no habrá más. Hay una Vida esperándome y debo tomarla, no creo tener más oportunidades. Quiero hacerlo y ésta vez voy mas lento que de costumbre pero estoy más cerca de obtenerla.

   Puedo oler la paz, puedo percibir a lo lejos  la infinita satisfacción de ésta elección, y aunque el miedo ésta vez es mayor que antes,  sé que Tu mano no me dejará caer. Quiero cerrar los ojos y dejarme guiar. Quiero acostarme y despertar contigo, no me dejes ir ésta vez, no me dejes recojer un solo pedazo de aquel corazón desquebrajado: dame uno nuevo.

   Hace días que te espero, la impaciencia comienza a hacer estragos. Tengo listas las maletas, para tirarlas a la basura.

De ti

Abril 15, 2009

Pareja en el café.

Es la delgada línea de tus hombros que vi en mis sueños hace unas noches.

Es la suavidad de tu piel y su color, dorado, como el atardecer.

Es tu mirada llena de oscuridad aletargada que desnuda, que destruye.

Es tu voz de sirena que aún me invita a perderme en ti.

Es aquel beso limpio, afuera de ese viejo café que inundamos de amor.

Es el toque de tus manos, temblorosas, húmedas, desesperadas por no soltarme nunca.

Es el color transparente de tus lágrimas derramadas sin sentido aquella tarde que debió ser eterna.

Es el dulce olor que despide tu cabello, y el poder que tiene para quemarnos.

Es el sabor amargo que llega desde mis ojos llenos de verde y beige y negro y nada.

Es ésta noche de luna llena y de imágenes nítidas que se suceden una a la otra como en un carrusel.

Y son estas grandes, inmensas ganas de olvidarte las que me hacen recordarte con más fuerza que ayer y que antier y que hace dos meses.

Quiero dormir una semana completa para que mis ojos descansen de ti.