A ésta hora

Septiembre 7, 2009

GnadeMichael-Mujerdeespaldas-

Me gusta ésta hora de la noche porque siempre creo que saldré a la calle con rumbo desconocido y te encontraré en la última esquina que doble. Te veré llegar con tu piel centellante, con tus ojos enormes llenos de mi y con tu sonrisa maldita disfrazada de timidez.

Me gusta estar solo aqui, pensándote, sabiéndote mía y sabiéndote de todos y de nadie.

No sé. No sé nada.  No sé, sólo no sé. Quiero olvidar la realidad falsa que me mantiene despierto. Quiero todo, quiero nada. Eres de cualquiera y eres solo mía. Sólo mis ojos se posan en tu piel cada vez que cierras los ojos. Sólo mi mirada lasciva y mis besos de odio sientes cuando cierras los ojos estando con ellos, estando con nadie.

Te quiero aqui para maldecirte y para aborrecerte y destruirte completamente. Para despedazar tu corazón, tu cuerpo entero, el alma, tu alma que ya es mía y construirte nuevamente para retenerte un poco más que esos segundos que me dedicas cada día.

Volverás. Y seremos tan infelices como nunca lo hemos sido, y seré lo que tú digas y serás lo que a mi me plazca. Volverás para terminar lo que empezamos: mi muerte. Y moriremos en el lecho que cada noche te espera para tragarte y castigarte.

No creas, no me creas nada. Me siento feliz a ésta hora. Ya quiero salir a la calle para encontrarte, como diaramente no lo hago.

  

   Por demás está decir que la adolescencia es una etapa complicada cuando menos en esencia. Los cambios experimentados son verdaderamente rápidos y a veces no tomamos conciencia que aparentamos mayor madurez de la que realmente tenemos.

   En ésa etapa en que se busca apresuradamente una identidad propia nos basamos de algunos personajes platónicos y de algunos que tenemos de primera mano. Mis hermanos son mucho mayores que yo y ese abismo generacional provocó que me vieran, en ésa época, como el niño, solo asi. Así que busqué relacionarme con personas no tan mayores que yo de las cuales pudiera aprender y que pudieran tomarme en serio. En ésas épocas apareció un familiar, un primo, un hermano que estuvo conmigo, creo que sin saberlo, en una parte extremadamente dificil de mi vida, un amigo con quien podía distraerme de una manera educativa, con quien compartía gustos y de quien tomé algunos (me llegó a gustar una de sus novias jajaja). Creo que solo fueron un par de años de convivencia cercana (porque ha sido un nómada) pero alcanzaron para considerarlo un hermano más, el hermano mayor que cualquier “wey queso” hubiera querido tener.

   Navegando sin un rumbo fijo -por el internet, claro- encontré una canción que es verdaderamente significativa para mi: Weird, de los Hanson. Y lo es porque representa esa época de pláticas acerca de “viejas”, viajes, de profesiones por estudiar, de sueños por realizar, de ésa época en que estuve más cerca de la música de lo que jamás volveré a estar y ésta canción él me ayudó a aprenderla a tocar en la guitarra y aunque ahora hoy solo recuerde los acordes del coro, escucharla hoy, con los Hanson también adultos (el tiempo nunca se detiene) me trae a la mente recuerdos de ésa época que no volverá para nadie y aunque ahora casi no lo vea sigo considerándolo uno de mis mejores amigos, mi segundo hermano mayor.

Emoción

Marzo 31, 2009

Quiero sentirme vivo por convicción y no por necesidad. Quiero respirar sin sentir éste dolor que aún hace detener mis pasos cuando tu sombra pasa sobre mi.

Quiero vivir. Quiero olvidar.

Sombra by Ramón Zaragoza

… Con la luna de plata.

Septiembre 10, 2008

... Tendré que volver.

... Tendré que volver.

Así es, desde hace dos noches me encuentro en el maravilloso puerto de Veracruz, una ciudad increíble, tan antigua como moderna, tan romántica como frívola. Hace cinco años vine por primera vez en la nueva etapa de mi vida (¿adulto?). Tantos recuerdos se agolpan, tantas emociones convergen en sentimientos encontrados. El puerto siempre será un lugar de paz al que podré acudir cuantas veces sea necesario (alguna vez me autonombré lugar de paz y descubrí que al final fui una simple pausa.) Todas las noches de ésta semana amaré mi trabajo más que nunca, más que hace un año cuando mi vida estaba en clara tensión.

Hoy que las aguas se han calmado y claramente puedo ver el futuro, disfruto de una manera distinta la ciudad, camino por el malecón con una paz increíble, memorizo nuevamente cada detalle, obtengo nuevos recuerdos, una felicidad distinta embarga mi ser y al son de Veracruz del maestro Lara, es indescriptible descubrir cuánto me gusta la ciudad, y cuán orgulloso me hace sentir ser veracruzano.